«Hay momentos en la vida en los que el alma se detiene, no porque todo esté resuelto, sino porque necesita volver al lugar correcto»
Hoy comienza una nueva temporada de a solas con Jesús, un espacio donde el ruido se apaga, las cargas se rinden y el corazón vuelve a latir al ritmo de la presencia de Dios. No es sólo un devocional, es una cita diaria con aquel que conoce lo más profundo de nuestro ser, que restaura lo quebrado y da paz en medio de cualquier circunstancia.
Si en algún momento te sientes cansado, distante o en silencio espiritual, este es el tiempo de volver. Jesús sigue esperando, con gracia suficiente, con amor intacto y con palabras de vida eterna. Aquí comenzamos de nuevo, pero no desde cero, sino desde la gracia.
Bienvenido a este encuentro íntimo, donde cada día será una oportunidad para escuchar su voz, renovar la fe y descansar en su presencia. A solas con él, todo vuelve a tener sentido.
Hoy quiero compartir contigo la palabra del Señor, en el Evangelio según San Mateo 6:6 que dice lo siguiente:
“Más tú cuando ores, entra en tu aposento y cerrada la puerta, ora a tu padre que está en secreto, y tu padre que ve en lo secreto, te recompensará en público”.
Volver al Lugar Secreto
A veces no es el mundo el que nos apaga, somos nosotros los que poco a poco dejamos de entrar al lugar secreto. Nos ocupamos, servimos, luchamos, seguimos adelante, pero en medio de todo eso, el alma comienza a extrañar ese espacio íntimo donde sólo está Jesús y nosotros.
En ese lugar no hay apariencias, no hay prisa, no hay máscaras. Hoy Dios no te está llamando a hacer más, él te está llamando a volver.
- Volver al lugar donde su voz es clara.
- Volver al lugar donde tu corazón se rinde.
- Volver al lugar donde las lágrimas sanan y se renueva.
No importa cuánto tiempo haya pasado ni cuán lejos sientas que estás, el padre sigue en el mismo lugar, esperando en lo secreto. Y ¿sabes qué es lo más hermoso de todo esto? Cuando vuelves a lo secreto, Dios se encarga de lo público. Hoy no es un día más, hoy es una invitación divina a cerrar la puerta, apagar el ruido y encontrarte con aquel que nunca se fue, porque todo el tiempo estuvo contigo, no importa cuál haya sido tu circunstancia.
Entonces yo te invito a orar y que juntos elevemos esta oración al Señor:
«Señor Jesús, hoy vuelvo a ti, vuelvo al lugar secreto donde mi alma descansa y mi espíritu se fortalece. Perdóname por las veces que me alejé sin darme cuenta, hoy decido detenerme, buscarte y rendirme a tu presencia. Háblame, Señor, renueva mi corazón y enséñame a permanecer en ti cada día.»
Quiero que recuerdes que, volver a lo secreto es volver a la vida.
Escucha el episodio completo a través de Spotify.
